Posted 17 febrero, 2010 by admin in Blog
 
 

La automedicación y sus riesgos

Desafortunadamente es una práctica muy común en nuestro país, ya que según especialistas de la Confederación Nacional de Pediatría, el 88% de la población recurre a ella sin las consideraciones adecuadas. Esta mala práctica se ha dado principalmente por las precarias condiciones económicas de la población que no tiene dinero para costear una consulta médica, por las recomendaciones de indudable “buena voluntad” de familiares y amigos y por la publicidad que anuncia medicamentos que no requieren receta médica y aseguran un rápido alivio sin que sea necesariamente cierto.

Resulta que los medicamentos no funcionan igual para todas las personas y únicamente el médico está capacitado para saber cuál es el medicamento apropiado y la dosis necesaria de acuerdo al cuadro y al historial médico del paciente.

Entre los riesgos más frecuentes encontramos los siguientes:

  • Un paciente previamente automedicado se puede diagnosticar de manera incorrecta ya que la enfermedad puede “enmascararse” detrás del medicamento autoprescrito.
  • La no consideración de los efectos secundarios puede resultar fatal, creándose reacciones adversas o resistencias al medicamento.
  • Ocurren farmacodependencias sobre todo con los inhibidores del sistema nervioso central. Una sobredosis de este grupo de medicamentos puede provocar desde irritabilidad hasta un paro cardiorespiratorio.
  • Puede haber reacciones alérgicas, éstas no necesariamente ocurren en la primera toma, pueden generarse después de varias aplicaciones.
  • La intoxicación es otro riesgo, generalmente se manifiesta a través de náuseas, vómitos, visión borrosa e insomnio.

Entre los medicamentos más automedicados se encuentran:

A)   Antibióticos.  Pueden generar resistencia bacteriana, además hay que considerar que el 85% de las enfermedades respiratorias son de origen viral, el antibiótico no surte ningún efecto positivo, al contrario, sólo desprotege al cuerpo de otras infecciones.

B)   Analgésicos. Se ha comprobado que el acido acetil salicílico (Aspirina) y sus derivados como el subsalicilato de bismuto, en el caso de los niños, puede causar daño hepático si se administra mientras se padece una enfermedad viral.

C)   Antiinflamatorios no esferoidales. Están relacionados directamente a cuadros de gastritis y hemorragias digestivas si se les toma sin supervisión médica.

No hay que olvidar que las personas más vulnerables a los males acarreados por la automedicación son los niños, los adultos mayores y las embarazadas. Debemos considerar también las consecuencias de tomar vitaminas y suplementos.

Fuentes: diariodigitalrd.com y Diario La Jornada

Imágenes: Archivo


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