Posted 8 septiembre, 2009 by admin in Blog
 
 

Regalos del espacio

Recién se cumplieron 40 años desde que el Apollo 11 pisó la superficie lunar, y nos hemos llenado de celebraciones y palabras lanzadas en clave científica, cultural, o de plano, simbólica. Pero con los pies bien plantados en el planeta Tierra, en el plano cotidiano, tenemos muchas más razones para aplaudir la gesta. Esta es la tecnología que la NASA ha puesto en tus manos en forma de productos de consumo.

  • Herramientas inalámbricas. Sin ayuda alguna de la corriente eléctrica almacenada, las reparaciones en el espacio serían muy difíciles. Los desarmadores, taladros y otros instrumentos de baterías recargables desarrollados por Black & Decker para la NASA son quizás los elementos más conocidos que han surgido de la carrera espacial.
  • Comida deshidratada. Oregon Freeze Dry Foods Inc. desarrolló  el método más efectivo para extraer el agua de las comidas y empacarlas al alto vacío; en el “proceso de deshidratación por congelamiento”, el líquido se extrae de la comida recién preparada a temperaturas inferiores a 50 grados bajo cero. El sabor se conserva gracias a la ausencia de humedad y oxígeno. La comida queda lista en 10 minutos.
  • Comida para bebé enriquecida. La NASA condujo experimentos con una microalga cuyo contenido en ácidos grasos es similar a los de la leche materna. Ésta se ha incluido en la papilla para bebés, y podría acompañar a los astronautas en misiones de largo alcance.
  • Zapatos tenis. El ingeniero Frank Rudy de la NASA empleó el moldeado por inyección de plástico para crear calzado especial para la gravedad terrestre. La suela de estos zapatos tenis  tiene celdas de aire. Hoy se conoce como tecnología Nike Air.
  • Máquinas de diálisis. Que se sepa, ir al baño en el espacio no es tan fácil como bajarse en una gasolinería a orinar. Por ello se pensó en las máquinas de diálisis, que eliminan toxinas del cuerpo. Para las personas con deficiencias renales, esto fue un auténtico alivio.
  • Máquinas de acondicionamiento cardiovascular. Para evitar que los músculos se atrofien por la falta de esfuerzo en gravedad cero, tales aparatos fueron diseñados para estimularlos. Ahora se utilizan en centros de rehabilitación o gimnasios para atletas profesionales.
  • Técnica de metalización al vacío. Proteger las naves y a sus tripulantes de la radiación solar es una gran prioridad. Este método permite evaporar el aluminio  para que cubra de manera uniforme piezas de plástico, vidrio o metal, brindándoles no sólo una excelene capa aislante, sino que es además muy flexible. El resutado de esto son empaques para comida, envolturas de dulce y mantas térmicas.
  • Uniforme protector. El polímero conocido como Polibenzimidazole, creado en 1957 y mejorado desde 1961, probó ser un material inflamable, altamente resistente y que conservaba su fuerza y flexibilidad ante el embate de las llamas. Equipos de bomberos y pilotos de automovilismo deportivo se han beneficiado al portar esta invención en carreras.

 


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