Posted 25 noviembre, 2014 by Consumidor in Blog
 
 

El lado sucio de la limpieza

Se supone que un hogar libre de gérmenes, bacterias y malos olores es un lugar saludable. Sin embargo, algunos de esos productos de limpieza encargados de dejar nuestra casa impecable contienen sustancias químicas que pueden dañar nuestra salud y el mediambiente

Cada vez estamos más preocupados por la limpieza tanto personal como en el hogar. Para asegurarnos de esta última, nos equipamos con una gran variedad de latas, botellas y paquetes de líquidos, geles, polvos y pastas que prometen eliminar cuanto germen, hongo, virus o bacteria vislumbre el propósito de situarse en algún rincón de nuestra casa.limpieza

Pero, si el miedo a los gérmenes y bacterias es que dañen nuestra salud, ¿no es irónico que los combatamos con productos que, utilizados irracionalmente, también nos pueden enfermar?

Es común que los productos de limpieza para el hogar incluyan en su etiqueta mensajes y símbolos de advertencia, que señalan los riesgos para la salud durante su manejo.[1]

Si se hace un uso adecuado del producto, tales riesgos se pueden evitar fácilmente: no obstante, los ingredientes tóxicos de estos productos pueden causar problemas de salud como:

  • Irritación de ojos, nariz y garganta
  • Dolor de cabeza
  • Mareo
  • Náuseas
  • Diarrea
  • Sarpullido
  • Reacciones alérgicas
  • Ataques de asma

Por desgracia, sobre los riesgos para la salud asociados con la exposición crónica o prolongada a los ingredientes químicos en los productos de limpieza del hogar, en realidad se sabe poco, a pesar de que la mayoría de nosotros estamos expuestos a los productos y sus residuos en niveles bajos todos los días.limpieza4

Esto es porque son cientos las sustancias que contienen estos limpiadores; tantas que en el largo plazo es difícil atribuir a un producto específico la causa de una enfermedad degenerativa. Además, el alcance e índole de los efectos en la salud por exposición a estos materiales depende de varios factores, incluyendo la cantidad de sustancia, la duración, la toxicidad o el grado de concentración de toxinas y la edad, el género y el estado de salud de las personas expuestas.

De entre los riesgos latentes que se conocen, tal vez el más difundido y temido sea el de cáncer, en especial de mama,[2] pero también se asocian con problemas respiratorios crónicos, infertilidad, cambios hormonales, problemas en el embarazo, entre otros.

¿Qué podemos hacer? No se trata de que te pongas una máscara antigás, ni de que dejes de limpiar tu casa con sustancias fabricadas para facilitarte esa ardua tarea, pero el hecho de que exista el riesgo potencial es razón suficiente para usarlos con precaución y moderación.

Consejos para una limpieza bien limpialimpieza3

Primero, pregúntate si realmente necesitas el producto; si tu respuesta es no, no lo adquieras. Esta es una regla de oro para ahorrar, en este caso aplícala también por tu salud y por el medioambiente. Con aquellos que sí te sean necesarios, sigue estas recomendaciones:

  1. Sigue al pie de la letra las instrucciones del fabricante, en cuanto a los propósitos y el procedimiento de uso.
  2. Aunque prácticamente ningún producto de limpieza es 100% ecológico, los que lo declaran suelen ser más amigables que los que no lo hacen.
  3. Elige rociadores de gatillo, en lugar de los aerosoles.
  4. Prefiere envases antiderrames y con tapas difíciles de manipular por un niño, y de paso que sean reciclables y rellenables.
  5. Acostúmbrate a usar siempre la mínima cantidad de producto. Comprobarás que en realidad no necesitas tanto.
  6. No mezcles productos, su unión puede generar reacciones químicas peligrosas, altamente tóxicas.
  7. Usa detergentes libres de fosfatos, recuerda que estos son los responsables de que el uso de detergentes contamine los cuerpos acuíferos por medio de la eutrofización.
  8. Aunque tu detergente sea biodegradable, siempre existe un margen permitido que sigue siendo perjudicial para el ambiente, así que reduce su uso.
  9. Si por algún motivo decides desechar alguno de estos productos sin haberlo usado o terminado, nunca lo tires en el desagüe. Mejor deposítalo con la basura inorgánica dentro de su envase.
  10. Ingredientes tan comunes y tradicionales como bicarbonato de sodio, jabones y detergentes líquidos, vinagre blanco y jugo de limón, son tan efectivos y más económicos que muchos productos del mercado y no dañan la salud.limpieza6
  11. Cuando hagas el aseo, mantén el área ventilada.
  12. Recuerda que “no es más limpio quien más limpia, sino quien menos ensucia”. Si mantienes limpios tus espacios, no requerirás productos para eliminar mugre acumulada.
  13. Para evitar confusiones, mantén tus productos en su envase original en un mueble bajo llave, preferentemente ventilado, pero fuera del alcance de menores y mascotas.

¿Qué tan verdes son los productos ecológicos?
Según un estudio realizado en Estados Unidos,[3] existen siete pecados que comúnmente cometen las empresas que venden productos o servicios ecológicos:

Los 7 pecados del lavado verde de cerebro

  1. Intercambio oculto
    Un producto no es verde sólo porque presenta un atributo ecológico (pues este puede no representar el impacto ambiental más significativo); hay que contemplar todos sus atributos en conjunto. Por ejemplo, un papel no necesariamente es ecológico sólo porque proviene de un bosque sustentable; aspectos como el uso de cloro para blanquearlo o la emisión de gases de efecto invernadero durante el proceso de producción son igual de importantes que su procedencia.
  2. Falta de pruebas
    Cuando se hacen afirmaciones que no son susceptibles de verificación científica o la prueba de esta no se presenta. Ejemplos comunes son los productos de toallitas faciales o papel higiénico que afirman diversos porcentajes de contenido reciclado posconsumo sin aportar prueba alguna.
  3. Imprecisiónlimpieza5
    Declarar atributos tan indefinidos o tan amplios que inducen al error o confusión. Por ejemplo, “100% natural” no quiere decir necesariamente que el producto sea “verde”, ya que muchos elementos como el arsénico, el uranio y el mercurio son naturales, pero venenosos.
  4. Pecado de adorar las falsas etiquetas
    Este pecado es cometido por un producto que mediante palabras o imágenes da la impresión de alguna autoridad que lo avala o certifica como “verde”, cuando en realidad tal aprobación no existe.
  5. Irrelevancia
    Afirmaciones ambientales que, aunque sean verdaderas, no son útiles para consumidores que buscan productos preferiblemente ambientales. Un ejemplo común es “Libre de CFC”, ya que el CFC (clorofluorocarbono, presunto responsable del agujero en la capa de ozono) de todas maneras está prohibido por regulaciones internacionales.
  6. Distraer con el menor de los males
    Afirmación que puede ser verdadera dentro de la categoría del producto, pero que puede distraer al consumidor de los impactos ambientales mayores de la categoría como un todo. Los cigarros orgánicos pueden ser un ejemplo de este pecado, como podría ser también el vehículo deportivo con eficiencia de combustible.
  7. Mentir
    Declarar en la etiqueta o publicidad algo que es falso.

 

En cuanto a los productos de limpieza, el que alguno declare ser amigable con el ambiente no es en sí un “pecado” del producto, pero sí loe s no explicarte a qué se refiere cuando usa palabras como “verde”, “sustentable”, “eco” y un sinfín de eufemismos que buscan atraer a los consumidores preocupados por un consumo responsable. Esto es porque los motivos por los que un producto daña el medioambiente son muy diversos. Hasta hoy no existe producto de limpieza que no cause algún impacto en el entorno.

 

 

Fuente: Revista del Consumidor, octubre de 2014, #452



[1] TerraChoice. (2010). Les péchés de mascarade écologique. Édition familiale 2010. Consultado el 9 de septiembre de 2014, en http://sinsofgreenwashing.org/index01ef.pdf

[2] Dr. Mercola. (7 de agosto de 2010). “Los productos de limpieza del hogar relacionados con el cáncer de mama”. Consultado el 9 de septiembre de 2014, en http://vidasostenible.lacoctelera.net/post/2010/08/12/los-productos-limpieza-del-hogar-relacionados-con-cancer

[3] Norma Oficial Mexicana NOM-189-SSA1/SCFI-2002. Productos y servicios. Etiquetado y envasado para productos de aseo de uso doméstico.


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