Posted 17 junio, 2014 by Consumidor in Blog
 
 

Ante el calorón: Sombra, descanso y ¡aguas!

Si sientes que te estás “cociendo”, “evaporando” o “derritiendo”, tal vez no sea sólo en sentido figurado, pues en varias ciudades del país las temperaturas llegan a ser tan altas en esta temporada que pueden afectar la salud de cualquiera que se exponga más de la cuenta. Mejor será que una buena sombra te cobije…calor

El verano se antoja para jugar en el parque, salir al campo y realizar un sinfín de actividades al aire libre, pues el sol y el calorcito llenan de vitalidad a todo mundo… ¿o no?

Depende. El calor no debe ser tanto que “queme al santo”. Estar acalorado por mucho tiempo puede causar varias afecciones -todas agrupadas bajo el nombre de hipertermia- que pueden llegar a ser mortales o dejar secuelas.

Los niños, los ancianos y los enfermos crónicos son más propensos a sufrir enfermedades causadas por el calor; también aquellos que padecen obesidad, fiebre, deshidratación, mala circulación, quemaduras de sol, toman cierto tipo de medicamentos o han consumido drogas o alcohol en exceso. Sin embargo, aún las personas sanas, jóvenes y en forma corren riesgo si participan en actividades físicas agotadoras en días muy calurosos o se exponen por lapsos prolongados sin tomar precauciones.

Tu propio sistema acondicionado

Tu cuerpo constantemente trabaja para mantenerse a 37 °C (temperatura promedio). Por eso, cuando estás muy acalorado, sudas; esta humedad absorbe el calor de tu piel y luego se evapora, llevándose así el calor.

Como ves, el sudor es tu mecanismo de enfriamiento natural, pero pierde eficiencia cuando, por exposición prolongada, se acumula más calor del que el cuerpo está preparado para soportar, o también cuando el clima es demasiado húmedo. Lo que sucede en este último caso es que la humedad que contiene el aire es tanta que evita que el sudor se evapore; de manera que, a pesar de sudar, el cuerpo no expulsa el calor adecuadamente.

Tratamiento

En todos los casos lo importante es comenzar a enfriar el cuerpo e hidratarlo, por lo que, independientemente de la gravedad del padecimiento, la indicación es:

  • Detener la actividad física
  • Moverse a la sombra
  • Retirar el exceso de ropa
  • Beber agua o suero oral
  • Aplicar compresas de agua fría o bolsas de hielo

Como precaución: refréscategolpe de calor3

Estas son las medidas que todos debemos tomar -no sólo los niños y ancianos- para reducir el riesgo de sufrir una enfermedad relacionada con el calor:

  • Hidrátate. Aunque no sientas sed, bebe diariamente de seis a ocho vasos de agua.
  • Evita bebidas alcohólicas, gaseosas, con cafeína o muy azucaradas, pues aceleran la pérdida de fluidos.
  • No realices actividades al aire libre entre las 10 y las 16 horas -típicamente la parte más calurosa del día.
  • Si vas a salir en horas calurosas, prefiere sitios públicos con aire acondicionado, como plazas comerciales, cines, museos, bibliotecas, etcétera.
  • Si sientes demasiado calor, date un baño de agua fresca o aplícate compresas mojadas.
  • Viste ropa clara, ligera, holgada y, preferentemente, de algodón, para que el sudor se evapore con mayor facilidad.
  • Nunca dejes a nadie (personas o mascotas) en un automóvil cerrado y estacionado en un día de calor.
  • No abrigues a tu bebé con cobijas o ropa muy pesada. Contrario a lo que aconsejan algunas abuelas, los infantes no necesitan abrigarse más que tú, y en caso de calor extremo, corren más riesgo porque sus glándulas sudoríparas no están completamente desarrolladas.
  • Mantén tu casa tan fresca como sea posible, abre ventanas si no tienes aire acondicionado y limita el uso del horno.
  • Usa un sombrero de ala ancha o una sombrilla cuando salgas, porque la cabeza absorbe el calor más fácilmente.
  • Ponte lentes de sol y aplícate protector solar factor 15 o superior cuando salgas.
  • Descansa cuando sientas que lo necesitas. Procura lugares frescos y a la sombra.

 

Los infiernitos del verano

Unas más que otras, las enfermedades hipertérmicas son riesgosas pero, en todos los casos, prevenibles. Así que más vale saber qué hacer en caso de que se prensenten síntomas.

Golpe de calor o insolación. Es considerada emergencia médica (requiere hospitalización) porque es muy grave, puede causar convulsiones, estado de coma, incapacidad permanente, o incluso la muerte.

Síntomas:

  • Fiebre
  • Piel enrojecida y seca (sin sudor)
  • Taquicardia
  • Dolor de cabeza punzante
  • Mareo y debilidad
  • Náusea y/o vómito
  • Confusión y estupor
  • Desmayo

Agotamiento por calor. Generalmente se presenta después de varios días con temperaturas altas y por no beber suficientes líquidos. Aunque es menos grave, requiere atención inmediata y, sino mejora, es necesario acudir a un hospital.

Síntomas

  • Fiebre
  • Sudor excesivo
  • Palidez
  • Diarrea
  • Dolor de cabeza
  • Mareo y debilidad
  • Náuseas
  • Confusión y ansiedad
  • Desmayo (en casos graves)

Calambres por calor. Afectan a personas que han sudado mucho durante una actividad agotadora. El sudor reduce la sal y la humedad del cuerpo, lo que ocasiona calambres dolorosos, normalmente en el abdomen, brazos o piernas. Para aliviarlos hay que hidratarse y mover los músculos hasta que pase el dolor. Sin embargo, es preciso asegurarse de que no se presenten otras señales, porque los calambres pueden ser síntoma de agotamiento por calor.

 

 

 

 

 

Fotos: Archivo

Fuente: Revista del Consumidor, julio de 2013, núm. 437

 

 


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