Posted 6 junio, 2014 by Consumidor in Blog
 
 

Terminología de catación

Dicen que un buen café debe servirse negro como la noche, amargo como las despedidas y caliente como el infierno

Al igual que en los vinos, existen parámetros que pueden describir el sabor de un café; saberlos interpretar es la llave para establecer las características de un grano de café en particular, así como su calidad. A continuación te damos la guía para que comprendas mejor el resultado de la catación del café descrito por la jueza sensorial en nuestras pruebas.

Acidez. Es la sensación fresca perceptible en las regiones laterales de la lengua, la cual le da “vida” al café y no tiene nada que ver con la acidez que sentimos en nuestro estómago al ingerir ciertos alimentos o un mal café. La acidez cambia según la variedad de café, su origen y altitud. Los términos que describen una baja, buena o excelente acidez son “acidez baja”, “acidez media”., “acidez alta o viva”, respectivamente.

Aroma. Es la fragancia que libera el grano. Te permite conocer el grado de frescura y personalidad -sobresaliente, intenso, medio y ligero- del mismo.

Cuerpo. Consiste en la pesadez y espesor del café; se expresa como completo, fuerte, bueno, regular, medio, y bajo o ligero. A manera de referencia, cuando a un café se le agrega crema, la sensación en el paladar es de un café con más cuerpo.cata de café

Sabor. Aunque  no es posible definir con exactitud el sabor, podemos considerar que es la sensación combinada de acidez, aroma y cuerpo. Las clasificaciones son completo, pronunciado, medio, débil, ordinario e impuro, y pueden ir acompañadas de una descripción de lo que se percibe, tal como caramelo, chocolate amargo o miel.

Balance. Se refiere al grado de equilibrio que existe entre todos los parámetros anteriores; por ejemplo, un café excesivamente ácido, con poco cuerpo y aroma, no tiene un buen balance.

Resabio. Es la sensación última perceptible en el paladar una vez que se ha bebido el café. Suele expresarse con términos como tabaco, nuez, chocolate amargo, nuez tostada o caramelo; siendo estos dos últimos los que denotan un café mejor logrado.

Crema. Sólo se logra en el café exprés y consiste en una espuma muy fina y sedosa, de sabor cremoso y color rojizo. Los mejores cafés exprés presentan una crema abundante, rojiza y persistente.

 

 

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