Posted 6 mayo, 2014 by Consumidor in Blog
 
 

Conoce tus senos por dentro y por fuera

Por todos lados vemos anuncios rosas que fomentan la prevención del de mama, pero ¿realmente ponemos atención en ellos? Todavía son muchos los casos que podrían haberse detectado antes. La exploración y la realización de mastografías -que, por cierto, son gratuitas en los centros de salud- salvan vidas. ¡Qué esperas para realizártelas!

Cuando una niña llega a la pubertad, el crecimiento de sus senos es la primera señal de que se está convirtiendo en mujer. Desde ese momento serán una parte fundamental de su imagen femenina, aparte de tener la función de amamantar a sus bebés, si decide convertirse en madre. A esa temprana edad probablemente ni siquiera le pase por la mente que dentro de ellos pueda producirse algo más que leche; tal vez no sepa, entonces, que requerirán de atención y cuidado, para evitar que dentro de ellos crezca una posible amenaza para su vida.

En solidaridad con las mujeres, el cáncer de mama se representa con un lazo color rosa, ya que en 99% de los casos son ellas quienes lo padecen; los hombres también pueden llegar a sufrirlo, pues, aunque no estén desarrolladas, también tienen glándulas mamarias. La incidencia de esta enfermedad se ha incrementado en los últimos años y hoy ocupa el primer lugar de mortalidad femenina por neoplasia (multiplicación anormal de células) en México y en el mundo.
El incremento del cáncer de seno es atribuible, principalmente, al envejecimiento de la población, pues casi todos los tipos de cáncer, exceptuando las leucemias, se relacionan con el aumento de edad, aunque también pueden padecerlos personas jóvenes. Por ello, mientras más años vive una mujer, más probabilidades tiene de llegar a presentarlo en algún momento de su vida, sobre todo en los que siguen a la menopausia.

¿Qué es el cáncer de mama?
Es una anormalidad en las células de los conductos donde se produce la leche. Estas células comienzan a crecer y a reproducirse de forma  descontrolada hasta formar un tumor, el cual puede invadir y destruir los tejidos y órganos circundantes, es decir, generar metástasis.
Esto puede suceder muy rápidamente –en meses–, sobre todo en mujeres muy jóvenes, mientras que otros pueden tardar 10, 20 o más años en extenderse o, en pocos casos, no hacerlo nunca.
A pesar de su aumento, el cáncer de mama mata a muchas menos mujeres que las enfermedades cardiacas y la diabetes mellitus, pero lo más importante es que no tiene que ser mortal, pues cuando se descubre en etapas tempranas, las posibilidades de curarlo son muy favorables. Por ello, es muy importante que todas las mujeres se revisen regularmente desde jóvenes y que conozcan bien sus senos con el fin de detectar cualquier anomalía.

Señales de alerta
◗ Nuevo bulto o aumento de la densidad del tejido al palparse el pecho.
◗ Cambio de tamaño, de forma o del contorno del pecho o el pezón.
◗ Asimetrías, nuevas diferencias entre ambos pechos.
◗ Inversión o retracción del pezón.
◗ Las venas de un pecho se vuelven prominentes y abultadas.
◗ Descamación o lesión de la piel del pezón que no sana.
◗ Enrojecimiento, engrosamiento o ulceración de la piel del seno.
◗ Bulto o hinchazón en la axila.
◗ Dolor mamario localizado persistente (raro, lo habitual es que no duela).
◗ Aparición de arrugas u hoyuelos en la piel del pecho.
◗ Secreción sanguinolenta espontánea por el pezón.

El cáncer puede detectarse mediante:


• Autoexploración mamaria (AEM)
Tú conoces tu pecho mejor que nadie, así que todas las mujeres deben realizárselo mensualmente, cinco días después de la menstruación, y  quienes ya no menstrúan, un día fijo cada mes.
A. Examen visual. De pie, frente al espejo, observa:

examen1

 

 

 

 

 

B. Examen manual. Toca tus senos para sentir si hay bolitas, endurecimientos o hundimientos, primero en el izquierdo y luego en el derecho.

examen2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

• Exploración médica periódica por parte de un profesional sanitario

Debe realizarse cada año en mujeres mayores de 25 años, y semestralmente en las de más de 45. Puedes acudir con tu médico particular o a
cualquier clínica o módulo del Sistema Nacional de Salud (SSA, IMSS, IMSS Oportunidades, ISSSTE, Sedena, Semar, DIF y Pemex), todos cuentan con personal capacitado y destinado a hacer estos exámenes.

• Mastografía
Se realiza cada dos años a partir de los 40 y anualmente a partir de los 50. Es el estudio que tiene mayor probabilidad de detectar cáncer –en mujeres posmenopáusicas– en etapas muy tempranas, cuando el tumor es demasiado pequeño para ser palpable, y en las que el tratamiento
puede ser muy sencillo, asegurando una curación con menos secuelas.
Un cáncer menor a 1 centímetro puede requerir únicamente cirugía local sin tener que hacer una mastectomía completa y probablemente sin radiación ni quimioterapia.
Este estudio no se recomienda en mujeres jóvenes en edad reproductiva, porque sus senos son todavía muy densos, y la probabilidad de error en estos casos es de un 40%3.
La mastografía es bastante segura, pues, aunque es radiación, se emite de manera muy localizada y en dosis muy bajas, directamente sobre el seno, por lo que no afecta otros órganos.

 

Principales factores de riesgo conocidos

◗ Edad avanzada
◗ Crecimiento excesivo del tejido mamario con células atípicas
◗ Menarquía precoz
◗ Menopausia tardía
◗ No tener hijos o tenerlos después de los 30 años
◗ No amamantar
◗ Fumar

◗ Obesidad, sobre todo si se padece después de la menopausia
◗ Dieta alta en grasas y/o carbohidratos, y baja en frutas y verduras
◗ Falta de ejercicio vigoroso, especialmente durante la pubertad y la adolescencia

◗ Consumo de alcohol (más de una o dos copas al día)
◗ Haber sufrido cáncer en un pecho
◗ Antecedentes familiares (abuela, mamá o hermana con cáncer de mama precoz)

 

¿Y el ultrasonido mamario?
Se ofrece en muchos centros privados de diagnóstico, pero esta prueba no ha sido diseñada para detectar cáncer de mama. Por ello, sólo debe usarse como auxiliar diagnóstico o por indicación médica para otros padecimientos –como quistes, por ejemplo.
Mantén la calma si observas algún cambio. Recuerda que la mayoría de las patologías del seno no son cancerosas; y si es cáncer, el tratamiento temprano puede curarlo completamente. Por muy malo que sea el diagnóstico, es peor dejarlo crecer hasta que no se pueda hacer más.

Tratamiento
La medicina ha avanzado mucho en el combate contra el cáncer. El tratamiento del cáncer de mama depende del tipo, la etapa de avance y la esperanza de vida de la paciente. De manera general, en la figura 1 se muestran los pasos y los posibles medios de curación.
Hay que tomar en cuenta que el cáncer de mama, además de amenazar la vida, suponer una pérdida física y un tratamiento complicado, representa una profunda carga psicológica y emocional, ya que no sólo ataca el tejido mamario, sino que golpea el verdadero núcleo de la feminidad, la imagen sexual y la capacidad para alimentar. Por ello, además del tratamiento médico, vale la pena buscar apoyo ya sea con un terapeuta o en un grupo de ayuda.
La ansiedad que provoca el riesgo de contraer esta enfermedad en ocasiones resulta contraproducente. Muchas mujeres se abstienen de examinarse o de acudir al médico a atenderse si encuentran un indicio, por temor a un diagnóstico fatal. Por eso hay que tener siempre presente que un bulto en el seno no necesariamente es cáncer y, de serlo, no tiene que ser mortal. Hay esperanza y muchas ganarán la batalla y seguirán con su vida por muchos años más.

 

Pasos y posibles medios de curación

  1. Biopsia diagnóstica
  2. Informe patológico
  3. Cirugía para extirpar el tumor -y, en su caso, los ganglios- y examen patológico
  4. Determinación de la etapa de la etapa del cáncer: según las características del tumor, el estado de los ganglios y la presencia o no de metástasis
  5. Tratamiento sistémico que consiste en (una o ambas):
  • Radiación del lado operado para evitar recurrencias o evolución del tumor
  • Control sistémico para destruir las células cancerosas que puedan haber escapado del tumor mediante quimioterapia, tratamiento hormonal o ambos

Cuídate toda la vida
• Mantén tu peso corporal.
• Evita la obesidad.
• Haz ejercicio de manera regular y vigorosa.
• Reduce la grasa y los carbohidratos en tu dieta.
• Sustituye grasas (incluido el aceite
de maíz) por aceites de oliva, soya, aguacate o canola.
• Come de 5 a 10 piezas diarias de frutas o verduras.
• Modera el consumo de alcohol.
• No fumes.
• Si tienes hijos, amamántalos durante varios meses
(al menos 6 u 8).
• Autoexplórate y acude a hacerte las revisiones que te
corresponden según tu edad.

 

Hechos sobre el cáncer de mama

● En México se diagnostican alrededor de 14 mil cuadros por año: 22 por cada 100 mil mujeres mayores de 25 años (muy esporádicos antes de los 35).
● Anualmente 5 mil mujeres mueren por esta enfermedad a una edad promedio de 58 años.
● La edad de más alto riesgo de padecerlo es entre los 60 y los 69 años.
● Es más frecuente en el pecho izquierdo y sólo en 1% de los casos aparece en ambos a la vez.
● Desafortunadamente, sólo 32% de los casos se diagnostica en etapa temprana, cuando el pronóstico todavía es bueno; las dos terceras partes  restantes aún se detectan en etapas avanzadas… De ahí la importancia de los exámenes periódicos.
● La quimioterapia no mata y sus efectos secundarios dependen de la dosis, el organismo y el tipo de medicamento preescrito.
● Las instituciones de salud pública proveen las prótesis externas en forma gratuita en caso de mastectomía radical.
● Todos los casos de cáncer tienen un seguimiento, por lo menos, a cinco años.

Fotos: Archivo


Consumidor