Posted 23 abril, 2014 by Consumidor in Blog
 
 

Librerías: su nuevo “papel”

A estas alturas, la discusión sobre si el libro impreso morirá a manos del digital parece yerma. Resulta más interesante el replanteamiento del papel de las librerías no sólo para adaptarse a la tendencia digital, sino para aprovecharla.

Otrora el paraíso borgiano, la librería como la conocíamos transita una revolución. El crecimiento exponencial del libro digital augura un futuro poco prometedor para este recinto, pero si desaparecerán devoradas por la venta de libros en línea y los innovadores e-readers, es arriesgarse a una discusión interminable y, por lo mismo, baladí. De igual forma, si el libro en papel y en formato electrónico convivirán durante poco o mucho tiempo, tampoco parece ser una pregunta capital. Habrá quien aprecie la lectura del objeto físico, con sus matices románticos que involucran el olor de la tinta, la textura del papel o la simple experiencia de lo material sobre lo incorpóreo. Lo que parece evidente, mas no por ello común, es que las librerías habrán de transformarse. Incluso, ya muchas han empezado a hacerlo. Ahora es habitual que una librería tenga su página en internet, desde donde se pueda consultar el catálogo de libros y hasta comprarlos, ya sea en formato físico o digital. Las editoriales, por su parte, ya han comenzado a digitalizar sus títulos, ¿por qué, entonces, no habría de digitalizarse el espacio que nos ocupa?

Gutenberg revisitadoDía mundial del libro y del derecho de autor

Parece ineludible que las librerías se adapten a la tendencia digital no solamente para sobrevivir, sino para ofrecer a los consumidores posibilidades y experiencias de compra y consulta que complementen las que ofrece el mundo online. Dadas las ventajas que brinda la era tecnológica, para atraer clientes -y lectores- ya no será suficiente con reorganizar la mesa de novedades.

Suena a especulación prever cuál será el futuro de las librerías, pero una reciente reunión de agentes, mercadólogos, editores, impresores y autores en una de las librerías más grandes de Londres, arrojó algunas ideas. Muchos sugirieron transformar la atmósfera, para convertir la librería en un lugar cómodo, abierto a la lectura íntima y relajada, con espacios destinados a conferencias, e incluso consideraron imprescindible un bar y una barra de café.

Sin duda, las librerías habrán de celebrar el libro en todas sus formas: físico, digital, usado o de autoedición.

Libros al cuadrado

Mientras que en Estados Unidos las ventas en formato electrónico representan casi 30% de la industria editorial, en nuestro país aún no se cuenta con cifras; sin embargo, la Cámara Nacional para la Industria Editorial Mexicana estimó que la venta de libros electrónicos en el país representó 1% durante 2013.

Sirva de ejemplo el Fondo de Cultura Económica, que actualmente tiene un catálogo de 600 títulos en formato electrónico, con ventas que oscilan entre los 60 mil y 70 mil pesos; augurando una venta de 180 mil pesos en 2014, y superior a 400 mil pesos para el pedido 2016-2017.

La librería Gandhi, por su parte, cuenta con un catálogo de 62 mil libros electrónicos en línea; en tanto que la tienda más grande en la red, Amazon, recién llegada al mercado mexicano, tiene un acervo de alrededor de 70 mil obras en español, disponibles en la Kindle Store.

Cabe mencionar que este año se estima que la venta de libros electrónicos en el mundo supere, por primera vez, la del papel, con 47 millones de unidades vendidas en todo el orbe.

El futuro del libro digital

Como si no fuera suficientemente revolucionaria la transición al libro electrónico, los desarrolladores, editores y programadores trabajan para llevarlo más allá. La cuestión no es si el e-book transformará nuestra forma de leer, sino qué nuevas posibilidades hay para una realidad que se nos impone: la superación de los límites entre lo físico y lo digital.día mundial del libro y del derecho de autor

  • El reinado de la literatura visual. Experimentación con formatos con movimiento (como lo ha trabajado Madefire), “lienzos infinitos” (desarrollado por Marvel Comics), periodismo visual (caso de la revista Symbolia), libros multilenguaje (como el cómic Dum Dum Warriors), infografías animadas y multidimensionales, que pueden descargarse de Google Play o de iTunes Store.
  • En cualquier idioma. Pronto, los programas de reconocimiento de textos y de traducción simultánea estarán disponibles, eliminando la espera de ediciones traducidas.
  • Sin fronteras. Cruce de la historia o del mundo de la historia entre diferentes plataformas y medios: del libro al cine, a la televisión, a las redes sociales. Se trata de una experiencia caleidoscópica del libro.
  • Crowdfunding a gran escala. El financiamiento colectivo será la columna vertebral en la producción de los pequeños editores e impresores, facilitando la inversión y dando mayor seguridad a los lectores.
  • Más realidad. El acceso a lentes de realidad aumentada podría lograr reconocimiento de lectura para superponer contenidos, multimedia, hipervículos o anotación de textos, mezclando la lectura física y la digital.
  • Librerías como foros. Estos espacios transitarán hacia lugares que brinden más opciones, como cafeterías, centros de reunión de la comunidad, lecturas, exposiciones, con servicios de impresión bajo demanda (como la Espresso Book Machine).

Fotos: Archivo

 


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