Posted 7 mayo, 2013 by Melissa Almeida in Consumo 2.0
 
 

Consumo 2.0… Un mar de recursos educativos en internet

Enséñate a pescar, no a tomar pescado   

Google para sabihondos

Reza un piropo: “¿Te llamas Google? Porque en ti encuentro todo lo que busco”. El gigante de las búsquedas en internet tiene algo qué ofrecer para cada quién. Además de buscar en blogs, archivos de imágenes o periódicos de todo el mundo, también ofrece el servicio Google Académico o Scholar, un buscador especializado en contenidos académicos.

Al utilizar esta herramienta es posible encontrar artículos científicos de todas las ramas del conocimiento, tanto en formato virtual –libre o de paga, dependiendo del sitio que lo hospede– como direcciones físicas de bibliotecas donde se encuentran los libros. Gracias a su sistema de “búsqueda avanzada” podemos encontrar documentos que hayan citado una fuente  específica, artículos relacionados, e incluso pedirle que fi ltre sólo resultados gratuitos, en PDF o resúmenes. Imperativo dominar esta herramienta si estás realizando una tesis.

 

Wikipedia, sí; wikipediazo, no

Muchas veces el éxito o fracaso de una tarea no depende en sí de la herramienta que utilicemos, sino de la forma como la usemos. Tal es el caso de Wikipedia (wikipedia.com), una de las iniciativas más interesantes –y polémicas– de las últimas décadas. Para quienes aún no tengan el gusto (o el provecho) de conocerla, se trata de una enciclopedia en línea, donde cualquier internauta puede registrarse para editar, proponer o alimentar cualquier tópico relativo al conocimiento  humano; desde personajes ficticios de series de televisión, hasta temas complejos como la Segunda Guerra Mundial, el Big Bang o el inconsciente.

En pocas palabras, podemos encontrar de todo. Sin embargo, como sus críticos han apuntado, la mayor fortaleza de este sitio es también su debilidad. Al ser alimentada y editada por prácticamente cualquiera, diversos artículos han sido víctimas de vandalismo cibernético, otros contienen información errada o pecan de francamente tendenciosos. Aunque las mentes maestras detrás de este proyecto han ideado numerosos mecanismos para contrarrestar  estos males (sin mencionar el arduo trabajo altruista que realizan millones de “wikipedistas” alrededor del mundo), como usuarios debemos tomar la información de este sitio con cuidado, especialmente si no conocemos gran qué sobre el tema que estamos investigando.

No obstante, aunque Wikipedia aún no es considerada una fuente válida para un trabajo de tesis u otro documento académico importante, puede ser una gran manera de aprender, entender e introducirse en una miríada de temas. La mayoría de los artículos cuentan con vínculos y referencias bibliográficas que podemos revisar para juzgar por nuestros propios medios la veracidad o falsedad de la información.

Wikipedia es una gran herramienta para aprender, conocer y explorar, siempre y cuando sepamos utilizarla. O en pocas palabras, siempre y cuando evitemos dar el “wikipediazo”, plagiando la información que contiene.

 

 

Voto de confianza

¿Necesitas una fuente confiable? Prefiere las direcciones con terminación .gob, .edu o .org. A diferencia de sitios hospedados en dominios .com, utilizados principalmente por empresas o particulares –libres de publicar lo que se les venga en gana–, esta triada de sitios contiene información respaldada por gobiernos, instituciones educativas u organizaciones.

Reza un viejo adagio que se hace más bien enseñando a pescar que regalando un pescado. La red, además de poner una infinitud de “peces” a nuestro alcance, también ofrece herramientas para “aprender a pescar”. A continuación te ofrecemos algunas ideas para que aproveches mejor el tiempo que navegas en internet.

 

El camino corto no es el mejor

Todos los profesores, sin importar el grado o la materia que impartan, tienen a sitios como Buenas Tareas, Monografías.com, TareasYa! o El Rincón del Vago entre miras. ¿La razón? Más allá de ofrecer herramientas para que los alumnos investiguen, ofrecen tareas listas para descargarse; no tienen empacho en decir que a su maestra “le gustó  mucho”.

Aunque estos sitios declaran ofrecer los documentos como “referentes” para que los alumnos se ayuden en sus investigaciones escolares, la realidad es que el uso que reciben dista mucho de ser el publicitado. En la mayoría de los casos, son plagiados por partes o íntegramente, buscando burlar al maestro. Por desgracia –al menos para los plagiarios–, la información que suelen ofrecer estos trabajos muchas veces es incorrecta, está mal redactada, o incluso utiliza palabras propias de otras variantes del español. En resumen, estos sitios no son buenos ni siquiera para hacer trampa.

 

PARA PESCAR PLAGIOS

Muchos profesores ven con desconfianza el uso de las nuevas tecnologías en el aula. Y no sin razón, pues internet ofrece innumerables opciones para hacer trampa a la hora de entregar una tarea. Sin embargo, la red también tiene remedios para sorprender a los infractores. Profesores de todos los niveles, atentos; a continuación encontrarán algunas herramientas para detectar plagios.

 

GOOGLE. ¿Tienes un texto sospechoso en tus manos? Basta con que copies y pegues –o transcribas– algunas líneas en el buscador para que este potente motor te muestre entre sus resultados los sitios de donde proviene ese texto.  (google.com)

THE PLAGIARISM CHECKER. Esta herramienta permite buscar grandes bloques de información en la red para saber si existe algún sitio donde esté replicada. Basta con que des Ctrl+C (copiar) y Ctrl+V (pegar) para desenmascarar a los plagiarios. (dustball.com/cs/plagiarism.checker)

PLAGIARISM DETECT. Este software de paga analiza archivos de manera minuciosa para encontrar cualquier rastro de copia. Muy útil para quienes deben revisar grandes volúmenes de texto periódicamente. (plagiarismdetect.com)

VIPER. Se trata de un software libre especializado en cazar plagio. Ofrece múltiples opciones para realizar búsquedas que se acomoden a tus necesidades (o a las mañas de tus alumnos). (scanmyessay.com)

Además del ojo entrenado que dejan los años de leer reportes, ensayos y resúmenes, estas herramientas pueden ayudarte a entrar de lleno –y con el pie derecho– al mundo digital. Recuerda que, mientras ellos apenas van de pesca, tú ya estás guardando tus redes.

 

Apren-ver

Además del Gangnam Style, las in numerables versiones del Harlem Shake y un sinf ín de videoclips musicales, el sitio YouTube (youtube.com) ofrece tutoriales educativos de todo tipo. Escribe lo que necesitas saber y el buscador de este sitio seguramente tendrá algo para ti. ¿Cómo abrir una puerta cuando dejaste las llaves adentro? Hay más de 643 resulta dos en español. ¿Cómo hornear un pavo para Navidad? Tienes 426 opciones y contando. Sin embargo, quizá necesites algo un poco más elevado, como aprender a usar un programa de cómputo. ¿Qué te parece aprender a utilizar Photoshop, Illustrator o InDesign? Para todos ellos –y más– hay tutoriales. A lo mejor has olvidado cómo poner un pie de página en Word: basta preguntarle a esta megacentral de videos para ser iluminado.

También, si tu hija o hijo no en tendió cómo despejar una ecuación de primer grado, alguno de los 891 resultados que arroja este sitio le despejará la duda. Este recurso de aprendizaje es tan útil que desde hace unos años Profeco tiene s u propio canal (youtube.com/user/profecotv), un espacio donde puedes encontrar las recetas del Platillo Sabio o las animaciones de la Tecnología Doméstica, amén de otros con tenidos que buscan educar en el consumo inteligente y responsable.


Melissa Almeida