Posted 4 abril, 2013 by Melissa Almeida in Finanzas personales
 
 

Productos financieros para mujeres: Un mundo de opciones para salir adelante

Actualmente encontramos en el mercado varios productos financieros exclusivos para mujeres, como créditos, seguros de vida o de gastos médicos, tarjetas de crédito, e incluso ayuda gubernamental. ¿Sabes cómo funcionan y por qué existen?

¿Has escuchado hablar de los instrumentos financieros para mujeres? Quizá, como a muchas personas, te parezcan un exceso. ¿Por qué debería haber seguros médicos, de vida, préstamos o financiamientos públicos exclusivos para mujeres? ¿Acaso a los otros –los “tradicionales”– sólo pueden acceder los hombres? ¿Por qué la separación, si lo que se busca es la equidad? Contrario a lo que algunos piensan, todavía falta mucho para que mujeres y hombres estemos en igualdad de condiciones en todas las esferas de la vida (incluida la economía –y, por ende, las finanzas personales–). Basta hacer un poco de  memoria para recordar que fue hasta 1953 que a las mexicanas se les concedió el derecho de votar y ser votadas para un puesto de representación popular. ¡Hace apenas 63 años!

Aunque en la Revolución la participación de la mujer fue más allá de ser meras “acompañantes” de los caudillos –fueron espías, estrategas, difusoras de ideas y hasta combatientes–, es hasta   décadas recientes que las mexicanas se están integrando al mundo laboral y comenzando a ocupar puestos en esferas dominadas únicamente por los hombres. En muchos casos, cumpliendo también con la llamada “doble jornada”: trabajando fuera y dentro de casa (empleada de día, ama de casa de tarde, noche y madrugada si es necesario). Pero aún es evidente la brecha entre los salarios de hombres y mujeres: según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), mientras un hombre de Baja California Sur gana 8 mil 300 pesos en promedio, una mujer gana 6 mil 500; en Chiapas se registra el ingreso femenino más bajo, de 3 mil 450 pesos promedio, similar al que perciben los varones, de 3 mil 500 en promedio. Estas disparidades y la tendencia a  encontrar brechas entre los salarios se repite –con variaciones– en todo el país. Por ende, es  entendible que la situación financiera de las mujeres sea muy distinta a la de los hombres: las desventajas sociales siempre se traducen en limitaciones económicas o en el acceso a los medios para generar sus propios recursos, como microcréditos o apoyo para iniciar un negocio propio. De ahí la necesidad de generar estos “instrumentos fi nancieros” que permitan equilibrar las  oportunidades; no por un mero gesto de “buena voluntad”, sino porque el apoyo a este sector de la sociedad moviliza la economía nacional e internacional. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de INEGI, de cada cinco negocios que se abren en México, tres pertenecen a mujeres. También, debido a los cambios en nuestra sociedad cada día son más los hogares liderados por mujeres –alrededor de 25%–, tanto en los espacios urbanos como en el  campo. Por ello, los sectores privado y público deciden apostar no sólo por continuar con los instrumentos “tradicionales”, sino también innovarlo para atender las necesidades de las mujeres. Exploremos, en términos generales, las opciones que ofrece el sector bancario, las aseguradoras y gobiernos para apoyarlas.

 

Sector bancario

Según un estudio de la consultora Accenture realizado en Reino Unido, las mujeres, además de representar el mayor mercado actual, son el que más ganancias puede reportar a los bancos en años venideros. La particularidad de este nicho financiero reside en la necesidad por “productos

financieros” que se adapten al momento vital en el que se encuentra (matrimonio, divorcio, con hijos, viudez, etcétera). En el caso de la banca mexicana, algunas instituciones han creado este tipo de productos con la intención de atraer y potenciar la participación de la mujer en nuestra economía; una tendencia que, como se puede apreciar en las estadísticas, va al alza. Estos  instrumentos están pensados para las necesidades que una mujer podría tener, tales como hacerse cargo ella sola del hogar y los hijos o enfrentar alguna enfermedad a la que es propensa esta población. Estos productos –como cuentas bancarias, préstamos, créditos inmobiliarios o tarjetas de crédito– varían de las “tradicionales” tanto por los benefi cios que ofrecen como por los requisitos que piden. Por ejemplo, la Hipoteca Elite Mujer de Banorte y la Hipoteca Accesible

Mujer Banorte reducen en 30% el pago mensual del crédito durante los primeros meses (con un máximo de 25 mil pesos) en caso de titulación de la acreditada o sus hijos, matrimonio,  nacimiento o adopción de un hijo, y detección de enfermedades.  También ofrecen servicios de asistencia personalizada para cubrir el cambio al nuevo hogar, tales como mudanza, instalaciones eléctricas, para la contratación de trabajos de reparación, ampliación, mantenimiento o  remodelación, entre otros servicios que a muchas mujeres les pueden parecer atractivos y que pueden ser la  diferencia entre contratar este  producto y no otro.

En el caso de créditos, Compartamos Banco ofrece de manera personal a grupos de 10 y hasta 50 mujeres que deseen invertir en sus negocios o actividades económicas, montos de hasta 30 mil pesos por persona sin pago por intereses. Si se trata de crédito inmobiliario, esta institución ofrece el producto Crédito Mejora Tu Casa, donde se pueden conseguir hasta 30 mil pesos con la garantía de que si fallece la acreditada, se condona la deuda. Sin duda, una opción que a madres solteras o al frente de un hogar con hijos puede resultar atractiva. En general, todas las instituciones bancarias ofrecen productos destinados a satisfacer las necesidades financieras de las mujeres. Acércate a ellas para pedir informes y resolver tus dudas sobre los productos, compararlos y elegir el que mejor se acomode a tu situación vital.

 Las mujeres, además de representar el mayor mercado actual, son el que más ganancias puede reportarle a los bancos en años venideros.

 

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FINANZAS

Aseguradoras

Conscientes de las características del mercado y de los padecimientos más comunes que sufren las mujeres mexicanas, diversas compañías de seguros e instituciones bancarias han creado pólizas específicas para cubrir estas situaciones y que pueden adicionarse a algún seguro contratado con anterioridad.  Seguros Monterrey, por ejemplo, ofrece los productos Vida Mujer Ahorro y Vida Mujer Protección, en los que se protege contra el “cáncer femenino” (de mama y cervicouterino), además de –con un costo adicional– apoyos en caso de accidentes, invalidez o viudez. Entre los benefi cios se encuentra el pago a los benefi ciarios en caso de muerte de la asegurada o a ésta en caso de supervivencia. Seguros Inbursa ofrece el producto Inburcáncer Mujer, que, además de tener benefi cios muy detallados en caso de ser diagnosticada con cáncer, se distingue porque, entre sus requisitos –además de ser mujer–, la asegurada puede tener de 12 a 64 años de edad para la contratación de un nuevo seguro.

Como ves, existe una amplia oferta de pólizas enfocadas a las mujeres. Si ya cuentas con una,  comunícate con tu agente de seguros para conocer si existe alguna cobertura adicional que pueda protegerte o algún plan que te resulte más conveniente. Tampoco desestimes revisar qué te ofrecen las demás instituciones, quizá exista un plan que se adapte mejor a tus necesidades y capacidades de pago.

 

Apoyos gubernamentales

En sus distintos niveles –desde federal hasta municipal–, así como los organismos internacionales, los gobiernos implementan de  forma periódica programas cuyo objetivo es fomentar el  desarrollo, incrementar el bienestar o potenciar diversas actividades entre los ciudadanos.

Desde hace algunos años, entre los beneficiarios de estos programas se cuenta a las mujeres, debido a diversos estudios que han evidenciado que éstas se ven considerablemente afectadas por la pobreza y la falta de oportunidades, limitando el crecimiento económico y el desarrollo del país. Estos programas buscan dar acceso al capital de trabajo y capacitación, ya que se ha  demostrado que las microfinanzas ayudan a movilizar la capacidad productiva de la mujer para aliviar la pobreza y optimizar los resultados económicos. Por ejemplo, la Secretaría de Economía  (www.economia.gob. mx) ha creado programas para mujeres como el Fideicomiso del Fondo de Microfinanciamiento a Mujeres Rurales (FOMMUR), en el que se fomentan las actividades productivas y se impulsa el autoempleo de las mujeres en situación de pobreza que no tienen acceso al financiamiento de la banca tradicional. Otro programa de esta Secretaría es el Fondo Nacional de Apoyos para Empresas en Solidaridad (Fonaes), el cual busca estimular a emprendedores de bajos ingresos mediante el apoyo a la creación y consolidación de proyectos productivos. Entre sus rubros, hay uno que es exclusivo para mujeres. Las distintas dependencias  encargadas de la economía o el desarrollo social (a todos los niveles de gobierno) cuentan con diferentes programas, acércate a ellos para resolver tus dudas, averiguar más y enterarte de los requisitos que solicita cada organismo.

 

Recomendaciones

Identifica tus necesidades con el fin de que puedas elegir el producto que más te conviene. Antes de firmar el contrato, conoce las condiciones ya sea de los instrumentos bancarios, los seguros o los apoyos para proyectos productivos, así te evitarás sorpresas y sabrás con claridad cuáles son tus obligaciones. Si te interesa alguna de las opciones que te hemos presentado, ponte en  contacto con la institución responsable para que te dé todos los detalles al respecto. En ocasiones, es posible que cambien las características de los diversos productos, por lo que es importante que antes de tomar una decisión tengas información precisa de cada uno de ellos. Ten paciencia.  recuerda que las buenas decisiones requieren de planeación y comparación. Si las utilizas  seguramente terminarás escogiendo aquello que más se apega a tus necesidades y situación personal.

 

Los productos que aquí se mencionan son sólo algunos de lo que existen en el mercado y la información referente a ellos puede variar. Se recomienda verificar la información antes de celebrar cualquier operación con la institución elegida. Información válida al 28 de enero de 2013.

 

Fuente: Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

 

 

Fuentes

· Castro Fernández, Manuel. (2010). “El papel de la mujer en los microcréditos de los países en vías de desarrollo. El caso de Mohammad Yunus”. Nómadas, Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. No. 27 Vol. 3. CEU: Barcelona. Universidad Abat Oliba.

· Cheston, Susy y Lisa Kuhn. (2011). “Empoderamiento de la mujer a través de las microfinanzas. Cumbre de Microcréditos”. Valladolid: España.

· Instituto Nacional de  Demografía y Geografía. (2012). “México en cifras”. Consultado el 10 de febrero de 2013, en www.inegi.org.mx/movil/

· Miller, Natasha. (2008). “Because they’re worth it”. Consultado el 9 de febrerode 2013, en http://www.finextra.com/Finextradownloads// featuredocs/ Banking%20for%20 Women.pdf

· Tuñón Pablos, Enriqueta.(17 de octubre de 2008). “La historia del voto femenino en México”. Consultado el 12 de febrero de 2013, en http://cciudadania-express.com/2008/10/17/la-historia-del-voto-femeninoen-mexico/

 

 

 


Melissa Almeida