Posted 10 marzo, 2013 by Melissa Almeida in Sin categoría
 
 

TIPS DEL CHEF… Refrigerios sanos, para mentes y cuerpos sanos

Los niños pasan, por lo menos, la mitad del día en la escuela, donde se mantienen activos física y mentalmente, por lo que requieren de un refrigerio para recargar baterías y desempeñarse de forma adecuada. Dales gusto con alimentos que les hagan bien y sepan bien.

Una alimentación sana se traduce en un funcionamiento propicio del cuerpo y en la prevención de enfermedades a corto y largo plazo.  Lo que tu niño come hoy, además de contribuir al desempeño intelectual y al crecimiento, ayuda a la formación de hábitos, es decir, a que él mismo cuide su salud. Es importante tener en cuenta que el refrigerio nunca reemplazará al desayuno pues, de acuerdo con muchos profesionales de la salud, éste es el alimento más importante del día, sobre todo si vamos a poner al cuerpo y la mente a trabajar, como sucede en la escuela. La función del refrigerio
escolar es reforzar el aporte nutricional de esta primera comida, además de enseñarlos a comer bien y a elegir, ya que lo consumirán fuera de la supervisión de los papás.
Hay formas de cocinar transmitiendo vida en ello. Se vale jugar, cambiar o sustituir ciertos ingredientes en las recetas cotidianas, y experimentar con algunos de ellos que tus niños nunca hayan probado, pues saludable no es sinónimo de desagradable o aburrido. Como chef y mamá, Margarita Bernot se ha preocupado por lograr un balance entre el
sabor y la salud –sin descuidar la apariencia de los alimentos–, y nos comparte unas sugerencias para elaborar refrigerios escolares sabrosos, balanceados y atractivos a la vista.

Considera estos consejos:

1 De vez en cuando sustituye en tus recetas los lácteos por leches de soya, arroz, nuez o almendra; y las harinas de
trigo por las de amaranto, arroz, maíz u otros cereales, para conseguir más nutrición con menos calorías. Recuerda
que la absorción de líquidos en las harinas de diferentes granos es distinta, a veces hay que usar más o menos, revisa
las consistencias.

2 Prefiere los alimentos de temporada para fortalecer al organismo contra los males de cada estación.

3 Evita las grasas saturadas; opta por los aceites de oliva, aguacate o uva para aderezar un poco las verduras de
los niños. Utiliza una brocha para poner poca cantidad.

4 Los frutos secos como nueces, almendras, cacahuates, pepitas, semillas de girasol, etcétera, son maravillosos
proveedores de proteínas.

5 Incluye pan (de preferencia integral) y otros cereales, pero con moderación.

6 Procura preparar sándwiches y tortas con ingredientes bajos en sodio y menos procesados. Cuece en el horno pechugas de pollo o pavo, o pierna de cerdo (claro, con ayuda de la magia de unas especias), y deshébralas o córtalas en
rebanadas delgadas para sustituir los embutidos.

7 Acompaña los sándwiches, tortas y burritos con aguacate, tomate, lechuga, brotes de soya o brócoli.

8 Los yogures y quesos bajos en grasa (como el panela, el requesón, o el fresco) son fuente de proteínas.
Aderézalos con miel de abeja, nuez, almendra o amaranto… Seguro les van a encantar.

9 Procura que la fruta fresca sea el postre habitual. Evita los pasteles, papas fritas y dulces.

10 Recuerda que los aderezos y salsas que usamos comúnmente (cátsup, mayonesa, salsa de soya) contienen sal, azúcar y grasas. Modéralas.

11 Acostumbra a tus pequeños a tomar agua simple para hidratarse.

 

Tips del chef

La chef Margarita Bernot es propietaria del restaurante Milos’s Bistrot (Tel. 5564 8712) y de las dos sucursales del
Café Toscano (tels. 5553 6677 y 5584 3681) en La Condesa, DF Refrigerios sanos, para mentes y cuerpos sanos
REVISTA DEL CONSUMIDOR • FEBRERO 2013 > 63 1 De vez en cuando sustituye en tus recetas los lácteos por leches de soya, arroz, nuez o almendra; y las harinas de trigo por las de amaranto, arroz, maíz u otros cereales, para conseguir más nutrición con menos calorías. Recuerda que la absorción de líquidos en las harinas de diferentes granos es distinta, a veces hay que usar más o menos, revisa las consistencias.

 


Melissa Almeida