Posted 15 agosto, 2011 by admin in Blog
 
 

Misión: litros de a litro

Tan solo el año pasado, Profeco verificó el 83% de las gasolineras del país. Para que te des una idea de lo que esto significa, te presentamos paso a paso cómo se verifica un dispensario de gasolina.

1. La brigada de verificación: Está conformada por tres personas identificadas con credenciales y uniforme de Profeco. La orden de verificación es entregada al jefe de brigada hasta el momento de salir rumbo a la gasolinera asignada para evitar fugas de información que pudieran advertir al establecimiento que está a punto de ser verificado.

2. Presentación oficial: El jefe de brigada presenta al encargado de la gasolinera la orden de verificación y a los otros verificadores que realizarán la diligencia. Se solicita al visitado que nombre a dos testigos que estarán presentes durante todo el proceso.

3. Revisión del comportamiento comercial: Es una revisión en la se verifica que la bomba tenga el precio correcto del combustible, que cuente con hologramas de verificación vigentes y con las leyendas al consumidor. Se solicita la aprobación del modelo o prototipo de los dispensarios, documento que certifica que la bomba cumple con la normatividad.

4. La verificación volumétrica: También conocida como “jarreo”, esta prueba consiste en obtener nueve muestras de 20 litros de cada manguera (tres por cada una de las tres velocidades a las que pueden despachar). Para esto se utilizan patrones volumétricos (o jarras) que cuenten con una escala graduada en la que se puede observar si la bomba despacha litros completos. Para evitar que sus bombas sean inmovilizadas, las gasolineras no deben rebasar el margen, que es de 100 mililitros menos de combustible por cada 20 litros. Este margen se establece porque está calculado científicamente que los instrumentos se desgastan a causa del constante servicio que prestan y por la temperatura, entre otros factores.

5.  La verificación electrónica:

a)      Se le solicita al gerente que abra el MED (Módulo Electrónico del Dispensario) para comprobar que el software cumple con las especificaciones de la aprobación del modelo o prototipo. Para asegurarse de que el MED no tiene ninguna alteración física, los verificadores toman fotografías que envían por internet a las oficinas centrales de Profeco, donde se encuentran todos los diagramas de los dispensarios para que se haga un cotejo. El resultado de esta revisión llega en unos minutos a los verificadores.

b)      Se extrae la memoria del MED, pieza que contiene toda la información para que se opere correctamente la bomba. La memoria es colocada por los verificadores en un lector conectado a su computadora, en la que pueden observar la firma electrónica del software y, de esta forma, constatar que el mismo no ha sido alterado para posibles manipulaciones en el despacho incorrecto de combustible.

6. Las sanciones: Si existe alguna irregularidad, los verificadores procederán a inmovilizar la bomba, se elabora un acta en donde se manifiestan los problemas hallados y este documento es firmado por todos los involucrados. A partir de ahí, se inicia un proceso administrativo para efectos de sancionar a la gasolinera. Las multas que impone Profeco no solo se determinan con base en los conceptos de violación en los cuales incurrió la estación de servicio (precio, calidad o cantidad), también se consideran el perjuicio que cause a la sociedad, la intención, gravedad del daño y la condición económica del visitado. Cuando la sanción es provocada por irregularidades en el precio, calidad o cantidad, la multa podría ser hasta de 2 millones 333 mil 490 pesos, más multas por otras infracciones a la Ley que puedan acumularse.

Foto: Archivo


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