Posted 27 enero, 2011 by admin in Blog
 
 

Si no hay notario, no hay inmueble seguro

Después de ahorrar durante años para por fin comprar tu casa te encuentras con un gasto que no tenías estipulado: ¡el notario! ¿Pero por qué es tan importante que el notario de fe pública sobre el inmueble que vas a adquirir?

El notario es quien verifica que toda la documentación de la propiedad que se va a escriturar esté conforme a la ley.  Si compras una casa y lo haces solo a través del contrato de compra-venta (no a través de un notario), puedes vivir en ella pero no puedes solicitar un crédito para poner un negocio o para ampliarla y no puedes heredarla. También corres el riesgo de meterte en ciertos problemas legales como que quien te vendió no sea el legítimo dueño;  que esté casado en sociedad conyugal y resulte que su pareja no estaba de acuerdo con la venta; que la casa sea un bien heredado y que el vendedor no sea el único beneficiario; o que tenga problemas con el fisco. En cualquiera de estos casos muy probablemente alguien intentará quitarte lo que tú habías pagado de buena fe. Así que por tu bien, haz el trámite mediante un notario.

En promedio, las notarías cobran 7.4% del valor del inmueble, lo que puede parecerte un dineral. Sin embargo, del total de ese monto, solo una sexta parte corresponde a los honorarios del notario, el resto es el impuesto sobre adquisición de inmuebles, derechos y gastos que hay que pagar con motivo de la operación.

En términos generales, cuando se escritura un inmueble el consumidor paga al notario por lo siguiente:

  • Honorarios: La tarifa que cobra el notario la establece cada estado de la República y se calcula según el inmueble.
  • Avalúo: Permite conocer el valor comercial del inmueble, sobre el cual se calcularán los honorarios del notario, impuestos y costos de algunos trámites.
  • Impuesto Sobre la Renta: Cuando el valor del avalúo es mayor al precio acordado entre vendedor y comprador, el segundo tiene que pagar este impuesto, de lo contrario el vendedor es el responsable de pagar por el ISR.
  • Impuesto sobre adquisición de inmuebles o impuesto sobre traslado de dominio: Este es el impuesto más caro sobre el costo total de una escrituración. Su valor lo establece cada estado del país y está en función del valor del inmueble.
  • Certificado de existencia o inexistencia de gravámenes: Este documento comprueba que el inmueble tiene todo en orden.
  • Derecho de inscripción en el Registro Público de la Sociedad: Este trámite permite la inscripción de documentos  por los que se adquiera, transmita o modifique la posesión de bienes inmuebles.

Tu derecho como consumidor es solicitar al notario que te entregue el desglose del presupuesto, así te enterarás de qué es lo que te está cobrando.  Te recomendamos que hagas esto en dos o tres notarías distintas. Comparar es la clave para cuidar tu dinero.

Foto: Archivo


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