Posted 11 enero, 2011 by admin in Blog
 
 

Dile adiós al foco y dale la bienvenida a las lámparas ahorradoras

Los focos incandescentes ya pasaron a la historia, en su lugar llegaron las lámparas fluorescentes compactas (LFC) mejor conocidas como “ahorradoras”. ¡Utilízalas! tu bolsillo y el planeta te lo agradecerán.

A continuación te presentamos los siete distintos tipos  que existen:

Estas son nuestras recomendaciones para que sepas en dónde utilizar cada una:

Lámparas de techo: La lámpara espiral y la de tubo son ideales para recámaras, requieren de LFC pequeñas para adaptarse al poco espacio.

Lámparas de pared: Cualquier LFC funciona bien para este tipo de lugares, sin embargo, por su estética, las de tipo vela son ideales para instalarse empotradas en el muro.

En la sala: A una LFC le toma hasta 20 minutos alcanzar el 100% de su potencia. Por eso son ideales para lugares en donde estarán encendidas por largos periodos de tiempo como recámaras, cocina y sala. Te recomendamos la espiral, la de tubo y la tipo foco.

Lámparas incrustadas en el techo: No son un buen lugar para colocar una LFC en espiral o de tubo. Es mejor elegir reflectores fluorescentes para interiores.

Lámparas colgantes: Una lámpara instalada en forma incorrecta reduce hasta 25% su potencia y, por lo tanto, su eficacia. Busca en el empaque leyendas del tipo: “Esta lámpara funciona mejor con la base hacia arriba”, es decir, como colocamos un foco común. Te recomendamos la tipo foco y la tipo globo.

Lámparas de riel: La mayoría de las LFC no pueden usarse en combinación con controles de intensidad luminosa (dimmers), fotoceldas para encendido automático ni en lámparas tipo riel. Verifica que la LFC esté diseñada para trabajar con estos dispositivos. Los reflectores exteriores son los ideales.

Cocina: En áreas como la cocina y el estudio es recomendable tener una tonalidad fría, ya que induce a una mayor actividad. Las tonalidades cálidas son recomendables para dormitorios. Te recomendamos la espiral, tubo y la tipo foco.

Pasillos y baños: Someter a las LFC  a encendidos y apagados constantes reduce drásticamente su tiempo de vida útil, por lo que te recomendamos que en lugares poco concurridos como pasillos baños y clóset utilices (mientras existan) focos incandescentes de 25 watts.

Patio y calle: A temperaturas muy elevadas, muchas LFC emiten 20% menos iluminación y pueden terminar por fundirse en poco tiempo. Sucede también con la lluvia y el frío. Lo mejor son los reflectores exteriores, que están hechos específicamente para esas condiciones.

El dinero que gastes para cambiar los focos de tu casa, al final lo recuperarás con creces por todo lo que ahorrarás cuando llegue la factura de luz ¡ya lo verás!

Foto: Anton Fomkin @flickr


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