Posted 9 diciembre, 2010 by admin in Blog
 
 

Échale proteínas a la dieta y evita los rebotes

Una investigación recientemente publicada en New England Journal of Medicine demuestra que el aumento moderado en el consumo de proteínas, junto con la reducción de alimentos con un alto índice glucémico como harinas refinadas o arroz descascarillado, ayudan a mantener una dieta saludable y no recuperar el peso perdido. Este trabajo, que forma parte del Proyecto Diógenes (Dieta, Obesidad y Genes), es el análisis “más relevante del mundo” sobre el mantenimiento de peso a largo plazo tras haber seguido una dieta de adelgazamiento. Este estudio supone un cambio relevante sobre la idea extendida de que las dietas con un contenido proteico de al menos un 30% son perjudiciales.

Este trabajo sugiere, además, que lo más útil para perder peso no es contar las calorías, sino saber que la calidad de éstas no es igual, en función de la capacidad de los alimentos para convertirse en energía una vez que llegan al organismo. Por ejemplo, las lentejas tardan mucho tiempo en convertirse en glucosa, de modo que tienen un índice glucémico bajo, esto mismo sucede con las legumbres, cereales integrales, frutas, vegetales y carnes magras.

Si en tu alimentación procuras estos principios, podrás obtener resultados duraderos, e incluso permanentes, al reducir tallas.

Fuente: Consumer Eroski

Foto: whitneyinchicago @flickr


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