Posted 3 agosto, 2010 by admin in Blog
 
 

Vivienda lenta, corazón contento

Contraparte del “Fast Food”, tan recurrente en la cultura estadounidense, el “Slow Food” fue la respuesta por parte de los antiguos hedonistas culinarios del viejo mundo, quienes proponen  la revalorización del gusto por la variedad culinaria y la recuperación de un tiempo necesario para el disfrute de la comida. Y en ese mismo tenor, el movimiento “Slow Home”, encabezado por los arquitectos John Brown y Matthew North, promueve la idea de una vivienda donde se priorice la calidad de vida con respecto a la naturaleza.

Las nuevas formas de construir, como el “Fast Food”, han sucumbido a la estandarización de viviendas construidas contra reloj y con materiales de baja calidad. La diferencia entre una vivienda rápida y lenta no se da por el estilo, el tamaño, la edad o el costo; sino por la calidad de su diseño subyacente.

Brown y North proporcionan algunos principios guía para que los consumidores identifiquen una vivienda lenta:

  • Que sean ecológicas y para su construcción no se haya impactado negativamente el entorno. Siempre es mejor remodelar casas ya edificadas en comunidades ya creadas.
  • Que sean saludables evitándose materiales nocivos o tóxicos.
  • Que sean diferentes y locales. De preferencia huye de las grandes constructoras o producciones a gran escala con el mismo modelo. La prioridad de estos edificios no son las personas ni el medio ambiente, sino hacer ganar el mayor dinero posible a los promotores. Un diseño “slow” piensa en las características concretas de la casa, sus habitantes y su entorno. Se utilizan materiales, productos y fabricantes del propio lugar para adaptarse a las condiciones concretas de la casa.
  • Que sean pequeñas y diáfanas. Que prioricen la calidad sobre la cantidad. Un buen diseño hace que una casa de menos dimensiones funcione mejor que una grande pero mal diseñada.
  • Que sean simples y modernas. Huye a los espacios innecesarios y muy fragmentados. Opta por espacios grandes y luminosos, conectados con el exterior. que no imiten supuestos estilos y materiales históricos o elegantes, sino que aportan diseños modernos con un uso sostenible de los recursos.

En sintonía con una vivienda de estas características, reduce el frenético ritmo actual para tomarte la vida con más calma.

Foto: Archivo

Fuente: Consumer.es


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