Información envasada
Cada vez más estamos interesados en conocer la información nutrimental de los productos que consumimos. Mientras más información tenemos de un producto mejores decisiones podemos tomar. Fue a raíz de esta idea que la agencia de diseño FFunction, localizada en Montreal, Canadá, se vio motivada a realizar un ejercicio de diseño muy interesante, mostrando la información nutrimental de un hipotético cartón de leche como objeto gráfico principal. Y según lo explica la diseñadora del proyecto, Audree Lapierre, muchas marcas no se atreverían a exhibir de una manera tan clara lo que sus productos contienen, “si los productos no tuvieran nada que ocultar –dice Audree Lapierre‑ las marcas no temerían exhibir lo que los alimentos contienen. Pero si usan químicos, grasas y azúcares por supuesto que no lo pondrán en el empaque.”
Al ser cuestionada sobre el surgimiento del proyecto Lapierre nos cuenta: “El objetivo de este proyecto no era reinventar la industria del empaque, simplemente queríamos jugar con una idea. Queríamos que la información nutrimental fuera el elemento principal del envase.”
Por otro lado, este tipo de presentación en el etiquetado o envase de un producto que puede presumir su calidad nutrimental podría constituir una ventaja competitiva desde el punto de vista de la mercadotecnia –apunta Lapierre‑ “Si tienes un buen producto, sería una buena idea de mercadotecnia mostrar sus valores nutrimentales. Al final ya todos los productos venden conceptos como frescura y sabor. Las personas están cada vez más interesadas en lo que comen y la industria alimentaria tendrá que reaccionar ante esto. La gente se comienza a dar cuenta de que lo que come puede no ser tan bueno como se lo venden. Soy una consumidora escéptica -explica- y no me gusta que me engañen, leo las etiquetas y busco datos importantes como ¿es un producto local? y ¿qué ingredientes tiene?.”
Un proyecto como este nos hace pensar, una vez más, en la importancia de contar con más información y menos mercadotecnia. Esto podría llevarnos a exigir más claridad en cuanto a lo que consumimos y las compañías tendrían que preocuparse más por la salud de los consumidores.
























