Posted 6 mayo, 2010 by admin in Blog
 
 

Glutamato monosódico, el agente misterioso

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Está presente en las etiquetas de muchos de los productos que consumimos y en buena parte de la comida procesada. Esencialmente, el glutamato monosódico, también conocido como MSG es un potencializador de los sabores, los granos de glutamato, ligeramente más grandes que los de la sal, activan ciertas terminales de la lengua que provocan que el sabor de cada alimento sea más fuerte.

Desde que se descubrió a principios del siglo pasado, la industria de alimentos de Oriente le ha sacado provecho. El japonés Kikunae Ikeda, profesor de la Universidad Imperial de Tokio, fue el primero en aislarlo a través de la fermentación de algas.

El glutamato se encuentra de forma natural en varias verduras como el tomate y en algunos lácteos como el queso parmesano. Sin embargo, son sus derivados, extraídos primordialmente del maíz y la papa a través de procesos químicos, los que se utilizan más frecuentemente.

A este ingrediente se le adjudica el famoso “Síndrome del restaurante chino” que consiste en dolor de cabeza, sudoración, opresión en el pecho, ardor en la boca y mareos, sintomatología que se llega a presentar luego de comer en estos lugares.

Según apunta nuestra especialista, la nutrióloga Leticia Huerta, el exceso en el consumo del glutamato monosódico, como sucede con la sal,  puede provocar retención de líquidos lo que a su vez puede causar hipertensión, así como el aumento de riesgo en el padecimiento de cálculos renales. Siempre que podamos evitar el consumo de productos procesados, industrializados y con aditivos, nuestra salud mejorará.

Imágenes: Archivo


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