Tendencias de consumo
 
 
 
Tendencias de consumo
 
TCdic1
TCdic1
TCdic1

Seguramente, si naciste en la década de 1980, en algún momento cruzó por tu mente consagrar tu vida a los videojuegos; a jugarlos, probarlos, reseñarlos o hasta diseñarlos. Quizá, como la mayoría de los jugadores de arcade (o “maquinitas”, como muchos las conocimos), lo descartaste apenas unos años después y decidiste encaminar tu vida hacia un destino más tradicional. O quizá no, y ahora eres un multimillonario de la costa este de Estados Unidos. Los videojuegos, contrario a lo que nuestras madres pensaban al vernos enganchados a las consolas, resultaron ser más que un juguete que se abandona de la mano de las primeras citas, el primer trabajo, o incluso el nacimiento de tu primogénito. Con el paso de las décadas y la implacable innovación tecnológica, se han convertido en parte de nuestro día a día. No en balde las compañías desarrolladoras de este tipo de entretenimiento compiten codo a codo en Wall Street con otras empresas má...

 
Tendencias de consumo
 
TCnov1
TCnov1
TCnov1

A pesar de que entre los humanos la seguridad es una preocupación constante, no siempre consideramos este aspecto a la hora de ejercer nuestro papel de consumidor. ¿Cuántos de nosotros revisamos las etiquetas, leemos las advertencias y manuales de uso de lo que compramos? Contar con productos seguros es nuestro derecho, pero también requiere voluntad de nuestra parte. El consumidor es la pinza que cierra el círculo del fenómeno del mercado. Sin un usuario final, la cadena de producción, distribución y venta de productos y servicios no tendría sentido. Los consumidores somos, al menos en teoría, el fin último de las operaciones mercantiles. “Ser consumidor, por definición, nos incluye a todos. Somos el grupo económico más grande en el mercado, que afecta y es afectado por casi todas las decisiones económicas públicas y privadas... Pero es el único grupo importante, cuyos puntos de vista a menudo no son escuchados”, dijo John F. ...

 
Tendencias de consumo
 
TCago1
TCago1
TCago1

El consumo colaborativo, más allá de una moda “progre” o un parche improvisado para sobrevivir a crisis y recesiones, es una tendencia de consumo que está respondiendo a necesidades puntuales de los consumidores, esquemas de valores no tradicionales y nuevos estilos de vida que resultan más cercanos al espíritu de comunidad o barrio de nuestros abuelos que al individualismo exacerbado de las postrimerías del último siglo. Gracias al uso cada vez mayor de internet, las sonadas redes sociales y la polémica estructura peer to peer, estas nuevas viejas formas de consumir están cobrando un auge tremendo, llegando a impactar incluso en las políticas públicas y convirtiéndose en una alternativa en rubros gubernamentales como medio ambiente, asistencia social y, por qué no, la economía en general. ¿Qué tanta disposición tienes para compartir? De tan arraigado, quizá ni nos damos cuenta, pero todos, en algún momento de nuestras vidas, h...

 
Tendencias de consumo
 
tcjul1
tcjul1
tcjul1

El deporte es un fenómeno global. Es en los Juegos Olímpicos donde más claramente se puede percibir su enorme capacidad de convocatoria, que lo convierte en un negocio multimillonario y muy atractivo para aquellas empresas que pagan por compartir su brillo. Este mes arranca la temporada olímpica y, como cada cuatro años, nos reuniremos frente a los televisores para apoyar a nuestros compatriotas y conocer a los mejores atletas del mundo. Londres, sede de los Juegos Olímpicos, espera recibir cerca de 900 mil visitantes ávidos de vivir la experiencia directa de ver a quienes alcanzan la gloria gracias a portentosas hazañas. Un solo evento mantendrá, durante dos semanas, la atención de millones de personas en todo el mundo, y eso será muy bien aprovechado por las grandes empresas que patrocinan la fiesta olímpica, tomándola como plataforma para llegar a millones de consumidores potenciales. El sportsmarketing se encarga de estable...

 
Tendencias de consumo
 
tcablil1
tcablil1
tcablil1

Hoy los adultos nos preguntamos dónde están aquellos años, no tan remotos, en los que los niños jugaban más con menos objetos: carros, muñecas, trastecitos, canicas, pelotas y casitas que no tenían que comprarse en una juguetería ni ser de una marca específica. Hasta podían haber sido elaborados en casa por un familiar o por ellos mismos. Los pequeños se ponían la ropa que les compraban sus padres, aunque no quisieran, y si se portaban mal o tenían malas calificaciones se atribuía a que eran flojos o malcriados. La mayoría de ellos pasaba las tardes jugando en las calles, bajo el cuidado de mamá, y si había que acudir a la más alta autoridad, ésa la ejercía el padre. En pocas palabras, la infancia se podía definir por individuos en sus primeros años de vida, de los cuales se esperaba obediencia, dependencia, inocencia y docilidad mientras llegaban a ser adultos. Hoy, ciertamente, los niños no encajan tanto en esa descripción, pues...